
Los ojos,
los dedos,
los labios,
el pecho,
ninguno tienen sentimiento,
solo el fin de los nervios.
Deseo,
codicia,
lujuria,
desenfreno,
instintos mermados
por lo que debe ser cierto.
Infidelidad que me supera,
que me cautiva,
y me enerba,
sin ser parte en mi cerebro,
valoración que se posterga,
enraizando en los sentidos,
jauría desatada y tan cierta,
como que eres la luz de mis ojos,
como que eres el umbral que todo lo encierra,
atada a ti por la certeza,
sentimiento al margen de mis vacanales griegas
9 de abril de 2007
CREPUSCULO EN COMPAÑIA
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Las siete vidas de una gata
a las
23:42
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