Ojalá el futuro borrara nuestra historia
llenando el ahora de esperanzas terrenas
que enraizaran en esta tierra Yerma y salada
que encuentro cuando tu recuerdo inunda mi almohada.
Ojalá de nuevas fueras un extraño
que a golpe de sonrisas inundarás mi canto
al que contarle soliloquios en mi almohada anhelante
por tenerte enfrente engendrando mi carne.
Ojalá que un día suceda el milagro
y eterna llegue a ti sin desperdiciar quien somos
para labrar en tus ojos destellos que aguardan
llenar de alegrías las arrugas de tu cara.
Tal vez la memoria se nos borre
y señiles nos veamos tras labrar nuestros pasos,
para ser quien fuimos en aquellos lugares
en los que fuimos felices sin importar cómo ni dónde.

