
Que apage la llama el tiempo
dejada perenne en mi alcoba
por palabras sembradas
en tiempo de cosechas bajas.
...Porque aún te respiro en carne,
porque aún palpo tu aliento en mi almohadal,
porque sueño amaneceres mojados
entre tu pecho y mi espalda
18 de febrero de 2011
SIEMBRA
Publicado por
Las siete vidas de una gata
a las
21:05
