13 de agosto de 2008

VUELO



Mis sentidos,
mi cuerpo,
mi despertar diario,
se acomodaron a tu presencia,
a tus pasos,
a tus manos.

El día era un continuo
bautizado por tu espera
que resultó angelada
por otros aromas y azoteas,
gato huidizo hacia zorras
llenas de culos y tetas,
adornando con placeres
la semana que te lleva
lejos de mi figura frágil,
lejos de mí y de mis piernas