
Te llevo dentro.
Te respiro.
Eres el álito de mi afán de vida,
la oscura luz que hay detrás de todos los espejos,
el camino diario de un andar sin rumbo fijo.
Eres el hielo que eriza mi bello dormido,
la caricia de un día continuo sin margen ni fondo,
el traquetear diario de unos senos sin sostén.
Eres lo estático de cada autopista...
Ausencia sin sentido.
Sordera de vida ya crónica
22 de noviembre de 2008
MAPA
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Las siete vidas de una gata
a las
20:33
