30 de septiembre de 2013

ESPERANDO RANAS

Ya no se convierten en capítulos de cuentos que eclipsaban mi cordura en un intento de crecer manteniendo parajes, caminos de piel de seda y de virtud. Unía los tópicos que nos hacen esclavas de tanto esterotipo dominante. Ya no intento encontrar músculos ardientes, pasión entrecejos o sudores que mancillen el acto sexual. Contigo tengo entresurcos y camino descubiertos entre los poros de mi piel. Zonas nuevas, arquitectónicas alquimias que polarizan mi vientre hacia un tú definido e interrogante que nada espera, que en mí anida y que por mí está. Es el milagro de hacerme adulta entre tu vientre.