
Me hiciste tú,
mal nacido, consentido, avaricioso,
como el cromo que te faltaba
en tu coleccionismo edonista,
entregada, dadora, absorvida.
Me hiciste tú
tan cobarde, orgulloso, nocivo,
para esconderte si te veías reflejado
en los espejos, que tras envenenarlas,
te mostraban tus últimas víctimas.
Me hiciste tú,
tan altivo, tan digno, suplicante de refugio,
cuando con frag y corbata golpeaban a tu puerta
las consecuencias de tus caprichos diarios,
exigiéndote zanjar todas las deudas.....
Me hiciste tú
y tras tu partida
me quedo sin rumbo, sin motivos, sin brújula que ayude
a orientar mi vida en este mapa desdibujado,
a recomponer el puzzle que desmembró en mí tu marcha,
esta vez con la certeza,
por dignidad adquirida,
que viajas con billete solo de ida,
porque en la taquilla saqué fuerzas para mostrarte
un espejo de mi bolsillo.
6 de diciembre de 2007
REFLEJOS
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Las siete vidas de una gata
a las
11:03
