
Hay veces que sé que olvido
que es tu pasar por mi vida
durante estos años, bendecidos,
con tu eterna sonrisa.
Sé que hay veces que me olvido
de tus manos entregadas,
y refunfuño y regaño
con mi triste sombra....
Lo hago, lo sé, hay veces que me olvido
de tu mirada palpitante
anhelando de mi un guiño,
un reconocimiento certero
de que sigo tu camino....
Y aunque, lo sé, aunque a veces me olvide,
y no te mencione en mis escritos,
aunque mire a la luna descifrando acertijos,
te llevo,
te tengo,
me centro en ti,
por ti,
solo contigo,
reposando mi poesía en la paz de tu simiente,
liberando mi constancia,
peregrina de tus sueños,
intentado hacer las formas
que te hagan, por siempre, en mí eterno
19 de noviembre de 2007
COMPAÑERO
Publicado por
Las siete vidas de una gata
a las
23:52
