
Duele....
duele repasar las formas que en mí dejaste
duele leer escrito tu nombre aunque defina otros contornos,
duele saberte lejos, absorto, distraido, entregado.
Hiere....
hiere tu ausencia rota en cien mil cristales,
hiere tu punzante huida de la que ya no son conscientes ni tus pasos,
hiere la lejanía de tu indiferencia por mí esperada.
Sangra.....
sangra mi corazón marchitado y triste,
sangra mi piel carente de musculatura,
sangra mi esperanza sin sueño que la otorge bálsamo.
Espero....
sobrevivir a esta pérdida de facciones,
sobrevivir a páramos carentes de tus auroras,
sobrevivir a la espera de tu pasar por mis bajas horas.
Lamo la conciencia pura de tu desidia
hacia mí cincelada y meritoria por desgaste
en tu intento de acercarte y servir de bálsamo
estrechando las heridas que antaño escarbaste.
Gané a pulso tu partida,
por palabras de felicidad prometida tras tu marcha,
y hoy confieso haber errado
al dejarme llevar por viejos sabios,
que hoy defino y recalco
sin experiencia propia
6 de noviembre de 2007
POR ESCUCHAR A QUIEN TODO LO SABE
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Las siete vidas de una gata
a las
21:10
