
Solo dejaste veneno al pasar por mi vida
que se drena en mis arterias y consume mi avaricia
avaricia de dañarte, desgarrarte, de sembrar lo que dejaste,
de que te pruebes, te sientas, te palpes y sepas
el daño que con caricias, deseos, necesidades desveladas,
el daño que con besos, anhelos, promesas arañadas,
el daño que con tu cuerpo, en mil vientres, siembras en tus días
el daño, que con todo eso, a tu paso realizas.
Bebo así la utopía de perderte cada día
arrancando de mis adentros dulzuras y agonías
probadas, sentidas, palpadas y reflejo
de una memoria perenne que te idealiza.
20 de octubre de 2007
ANTITESIS DE OLVIDO
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Las siete vidas de una gata
a las
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