25 de octubre de 2007

CON BANDERA DE PIRATA



En ausencia de cueros
perdí tu nombre.

El viento helaba mi sangre
y agrietaba mi espera
llorando sin estela de ti.

Y aún así,
tú silbabas al viento,
ausente del consuelo desvelado,
que define en cada paso
el sonido de tu imagen.

Aquisterado en mí quedaste,
y a fuerza de garrote
extraje mis extrañas
buscando el cáncer
que llevaba tu nombre.
Pústulas mortecinas brotaban
en el intento desesperado de arrancarte.

No te encontré ni en el cielo ni en la noche.
No maté tu esencia
en mí aún fecunda y palpitante.

Triste semilla ingerminada
queda en mí de ese instante.
La cuido sin plantarla
como el mayor tesoro
de un viejo alquimista
que guarda entre sus libros
el secreto de la vida.

Pirata de islas...
espero encuentres el tesoro definitivo.