20 de octubre de 2007

A TI



A ti,
que en mil pedazos rompiste mi mundo,
dejando mi paz en una oscura estancia
donde, necia de sombras y sin guía,
recoloqué mi alma destrozada.

A ti,
que minimizaste mi espacio a la luz de tu espera,
encarcelando tu yerma forma oscilante en mi cuerpo,
dejando sin vida a la lámpara y al genio
que sembraban en mi alma la llama del deseo.

A ti,
que robaste la paz de mis días,
haciendo tuyo el orden de mis adentros,
llevándote en la boca la llave de mi entrega,
impidiendo esbozar figuras de consuelo.

A ti,
que te grabaste en mi vientre,
ausente corsario en ningún mar saciado,
sin vida, sin sueño, sin calma,
descanso