
No sé por qué,
la gente vocaliza rumores infacundos
en la ausencia de una figura férrea
que encauce los caminos.
No sé por qué,
la gente busca el consuelo en brazos vacíos
que se alimentan de la esencia que emana de sus vientres
a la espera de un ausencia que no sienten como suya.
No sé por qué,
la gente lucha por definir sus pasos
cuando en el vacío de su imagen
no conllevan ningún aplauso.
No sé por qué,
la gente se enorgullece de hacer daño
porque caminan como ciegos
en busca de nuevos labios.
No sé por qué,
la gente no minimiza el reproche,
no evapora en el silencio
los daños que ayer ocasionaste.
No sé por qué,
aun llevo tu consuelo
enganchado a mil formas
que recojo como mías,
lamiendo las heridas que antaño reabriste,
olvidando quien somos, quien eres y quien fuiste
20 de octubre de 2007
INCONGRUENCIAS
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Las siete vidas de una gata
a las
2:33
