
Si el sueño de mis días comenzara de nuevo,
volvería a devorar tu boca con el mismo anhelo.
Si el sueño de mis días mudara sus contornos,
retrocedería en el tiempo, para hallarte en mi cuerpo,
navegando en mi talle con tu lengua de fuego.
Si el sueño de mis días mutara su rostro,
respiraría entera, como vela encendida,
consumiendo el ansia de tenerte dentro....
Pero si el sueño de mis días empezara en tu nombre,
acabaría en mi vientre todo mundo y consuelo,
la paz huiría en la noche,
y el silencio habitaría de nuevo.
