
Allá, a los lejos,
la tenue luz me indica tu llegada
con marejada de la historia atrayente
llena de incipientes y limitantes sombras.
Aquí, tan cerca,
un muro de piedra y agua
golpea mis puertas cerradas
cuya llave yace en la arteria
de lo más profundo de tu alma.
En mí, adentro,
acuno la ausencia de ti aún inerte
a la espera de otra orilla lejana
en la que al fin poder tenerte.
25 de octubre de 2007
CONTANDO CUENTOS
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Las siete vidas de una gata
a las
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