13 de octubre de 2007

POR CAPRICHO DE MORFEO




Aún sueño con sensaciones
que condené a ser tuyas,
que mantengo bajo tu nombre,
marchito ya tu rostro en mi memoria.

Rehuyo de sensaciones caudaladas
de mi presente,
hoy guiadas hacia el punto certero
de no dañar.

Y aunque mi entorno se dibuja de formas nuevas,
de imágenes que recrean nuevos augurios,
te mantengo perenne en mi memoria
y te vuelvo a respirar cuando Morfeo se encapricha.

Y aunque no tienes lugar ya ni en mis llamadas,
evitando mi paso el nombrarte en sus entornos,
respiro tu aroma de ausencia
cuando rendida caigo en mi almohada,
y nuevamente te siento,
nuevamente me dañas,
nuevamente te pierdo sin haberte nunca tenido,
nuevamente me explicas que ningún dueño te llevará preso
a ninguna felicidad consumada.

Te excavo y reconstruyo tu esqueleto
como el arqueólogo hilvana su historia...

En ti mantengo el secreto
de llevarte perenne en mi memoria.

Sensaciones inseminadas que dieron fruto a tu recuerdo
que en mí vive y se alimenta,
sin más fruto ni consuelo
que esperar a que amanezca.