20 de octubre de 2007

SIN POLVOS DE CAMPANILLA



En murmullos de eterna infancia,
que acompañan mis días y acunan mis noches,
intento amortiguar el arrastrar de mis zapatos
pintando de luces los sombríos recodos
en los que deje olvidada la palabra ilusión.

Deje mi niñez entre oscuros lloros
en despertar de mil días que conservo cenicientos
en un lugar de mi imagen que resquebraja mi cuerpo.

Mi mirada lleva la esperanza del vacío,
el renacer de una infancia que no encuentra caminos.

Necesito respirar para sentirme de nuevo viva
y recobrar en mi mirada la paz de esos días
en los que la simple ensoñazón de tu recuerdo
traía conmigo el profundo anhelo
de creer ser feliz cabiendo en mis zapatos
de no necesitar nada mas que tu nombre entre mis brazos.

Recuperarte al perderte ilusión
trajo conmigo la sombría esperanza
de no volver a llorar de definir las distancias
recobrando el aliento de tu nuca en mi espalda.