
Un gigante de alas
viniste a ser en mi ecatombe,
ordenando todo mi entorno
hacia un altar con tu imagen petrificada.
Perenne aún anidas en mis entrañas
aunque intente arrancarte a fuerza de ignorar tu paso
engañando a mi propia esencia
al rodearla de vidas que me encauzan
a lo que debe ser mi orden,
olvidando quien fuimos,
quien eramos,
y lo que nunca existio
28 de octubre de 2007
BAJO MUROS DE DESCANSO
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Las siete vidas de una gata
a las
11:45
