4 de octubre de 2007

DE CONTINUO



Vuelves a estar presente en forma de nube.

Tu hilera de ternura desmenuza mi estancia,
y eleva mis sentidos hasta llegar a ti.

Vacía de nostalgia,
obsoleta de incertidumbre,
mis brazos se estiran
y no alcanzan tu inquietante ausencia
que despierta en la mañana de un día sin margen.

Vacía de nostalgia,
recobro en tu mirada
un nuevo sol cada mañana
y me alejo de ti
para encontrarte de nuevo
en otra sombra y otro cuerpo
diferente y aún así distinto
de lo que desconozco como no mío.

Vacío de nostalgia
te pierdo
y te reencuentro en el camino
como caballero andante
matando aún gigantes
en estos nuestros tiempos.

Vacío de nostalgia
camino en tu figura
ergida por los cables que maquinan tu estrategia,
sedienta de ti aún teniéndote cerca,
aún sabiéndote lejos,
aún teniendo tu boca,
aún sintiendo tu espera.